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buen vivir

El concepto del “buen vivir” toma su terminología “sumak kawsay” de la cosmovisión ancestral quechua de la vida. En su significado quechua original, sumak hace referencia a la realización ideal y hermosa del planeta, mientras que kawsay significa “vida”, una vida digna, en plenitud. El “sumak kawsay” ancestral considera a las personas como un elemento de la Pachamama o Madre Tierra (madre mundo).

Así, a diferencia de otros paradigmas, el buen vivir moderno, inspirado en la tradición indígena, buscaría el equilibrio con la naturaleza en la satisfacción de las necesidades: “tomar solo lo necesario” por encima del mero crecimiento económico.

Aunque El Buen Vivir, tal y como se conoce hoy en día, nos llega de la mano de algunos de los pueblos originarios de América Latina, este concepto con las lógicas adaptaciones y matices, también formaba parte de la filosofía clásica europea. En definitiva el ser humano, estuviera donde estuviera, siempre reflexionó sobre el vivir bien.

Lo que tiene de particular este concepto es que ha aparecido en las Constituciones de Ecuador y Bolivia aprobadas recientemente, en 2008 y 2009 respectivamente. Se plantea como un derecho en Ecuador y un principio éticomoral en Bolivia, pero en ambos casos se refieren a ese Buen Vivir o, mejor, a ese Buen Convivir del que algo se ha escrito y publicado ya, presentándolo en muchos casos como alternativa al pensamiento desarrollista.

De acuerdo con el Plan Nacional del Buen Vivir para la República del Ecuador (2009-2013), los elementos que lo constituyen son: . la satisfacción de las necesidades  . calidad de vida  . muerte digna  . amar y ser amad@  . florecimiento saludable de la comunidad en armonía con la naturaleza  . prolongación indefinida de las culturas  . tiempo libre para la contemplación . la emancipación y ampliación de las libertades, capacidades y potencialidades.

Los aymaras recogen estos trece principios como base del Sumaq KawsayEl Buen Vivir.

  • Saber comer (Suma Manqaña)
  • Saber beber (Suma Umaña)
  • Saber danzar (Suma Thokoña)
  • Saber dormir (suma Ikiña)
  • Saber trabajar (Suma Irnakaña)
  • Saber meditar (Suma Lupiña)
  • Saber pensar (Suma Amuyaña)
  • Saber amar y ser amado (Suma Mañana Munayasiña)
  • Saber escuchar (Suma Istaña)
  • Saber hablar (Suma Aruskipaña)
  • Saber soñar (Suma Semakasiña)
  • Saber caminar (Suma Sarnakaña)
  • Saber dar y recibir (Suma Churaña, Suma Katukaña)

Sumak Kawsay tiene importancia en primer lugar en el terreno simbólico: los que fueron marginados por conquistadores y criollos aportan ahora desde su visión del mundo palabras que pretenden colaborar con la
solución de los problemas creados por aquellos. Y, en segundo lugar, porque señalan dónde han podido estar los errores del llamado desarrollo. El hecho de que hayan encontrado su camino para aparecer en estas dos constituciones puede ser una ocasión más para repensar el desarrollo, desde la periferia y no sólo desde el
centro, y desde los marginados de la periferia y no sólo desde sus élites. El resultado es prometedor.

Para saber más invitamos a la lectura del Dossier Bienestar y Buen Vivir editado por el Centro de Investigación para la Paz.