El Congreso aprueba hoy el mayor recorte de libertades desde el franquismo
La Marea, 26 de marzo de 2015
El Congreso de los Diputados, reunido en sesión plenaria, ha aprobado este jueves la Ley Orgánica 10/1995 del Código Penal y el Proyecto de Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana, conocida de forma popular como Ley Mordaza. Tras su trámite por el Senado, estas dos normas verán la luz con los votos a favor del Partido Popular en lo que supondrá, a juicio de la oposición y de la mayor parte de las organizaciones sociales y civiles, el mayor recorte en libertades desde el final del franquismo.
Para la organización No somos delito, la justificación del Gobierno, que apela a la “demanda social de seguridad” no se sostiene, ya que “de las más de 87.000 manifestaciones celebradas en España en los dos últimos años, se han producido incidencias en menos del 1% de las mismas, todo ello según datos del propio Ministerio del Interior”, argumentan a modo de ejemplo.
Pese a estos datos, la reforma de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana conlleva un gran incremento de las infracciones relacionadas con el ejercicio del derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación así como la libertad de expresión. De hecho, 15 de las 46 infracciones propuestas en la reforma afectan a este área. A partir de la puesta en marcha de la Ley, será considerado como infracción muy grave, con penas de entre 30.000 y 600.000 euros “las reuniones o manifestaciones no comunicadas o prohibidas en infraestructuras o instalaciones en las que se prestan servicios básicos para la comunidad”, es decir, delante de organismos como el Congreso de los Diputados.
Además, también se considerará infracción muy grave, esta vez con una multa entre 601 y 30.000
euros, “la perturbación de la seguridad ciudadana en actos públicos, espectáculos deportivos o culturales, solemnidades y oficios religiosos u otras reuniones a las que asistan numerosas personas, cuando no sean constitutivas de infracción penal”. Asimismo, “la celebración de reuniones en lugares de tránsito público” podrá acarrear una multa de ente 100 y 600 euros.
Las nuevas leyes que promueve el Partido Popular han sido duramente criticadas por organismos internacionales. El Comité de Derechos Humanos de la ONU, en su Observación general nº 34, recordó que los Estados no deben prohibir la crítica de instituciones como el Ejército o la Administración. Asimismo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó que sancionar a los manifestantes que participan en una reunión pacífica, aunque no haya sido comunicada previamente a las autoridades, supone una restricción ilegítima del art. 11 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Para este organismo, parece claro que cualquier manifestación en la vía pública causa inevitablemente cierto nivel de disrupción en el devenir ordinario y que las autoridades públicas deben mostrar cierto grado de tolerancia hacia la celebración de reuniones pacíficas.
Reforma del Código Penal
La aprobación de la Ley Mordaza se complementa con una reforma del Código Penal que perseguirá alteraciones del orden público más allá de las calles. En este sentido, se castigará a quien difunda mensajes que inciten a la comisión de un delito de alteración del orden público. Así, “alguien que comparta en las redes sociales una manifestación puede ser considerado que está cometiendo un delito de alteración del orden público si se produce algún altercado en dicha acción”. confirman desde No somos delito.
El nuevo Código Penal contempla también penas de tres a seis meses de cárcel para quien ocupe propiedades públicas o privadas, perturbando su actividad aunque se encuentren en horario abierto al público. Este artículo apunta directamente a colectivos como el de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), los preferentistas o incluso los encierros de La Marea Blanca en hospitales. También afectará a movimientos sociales y organizaciones como Greenpeace.
Según una enmienda introducida en el Senado, tanto la Reforma del Código Penal como la Ley de Seguridad Ciudadana entrarán en vigor el 1 de julio de 2015, salvo la disposición final primera referida a las “devoluciones en caliente” en Ceuta y Melilla, que estará vigente al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Un mal día para la democracia, GREENPEACE
El Partido Popular y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, han hecho oídos sordos ante el rechazo social generado por las reformas del Código Penal y la Ley de Seguridad Ciudadana. Unas reformas que tendrán graves repercusiones sobre varios derechos fundamentales. Han decidido permanecer sordos ante el rechazo de las organizaciones y movimientos sociales, de instituciones internacionales de protección de los derechos humanos, de asociaciones de abogados, jueces y fiscales, de partidos políticos o hasta de sindicatos policiales.
No solo no escuchan, sino que siguen insistiendo en que no se recortan los derechos fundamentales.
El ministro Fernández sigue en su mundo irreal donde existe un grave problema de seguridad ciudadana y donde estas leyes nacen como respuesta a una demanda social. Imaginan una historia de ficción de calles que se llenan de violentos. Por eso hay que detener a quien cometa un delito… y también a quien se sospeche que podría cometerlo o, por qué no, a quien merodee por los alrededores. Hasta 30.000 euros por concentrarse frente a un parlamento autonómico o hasta 600.000 euros por convocar una marcha a una central nuclear sin comunicación previa.
En Greenpeace no se nos escapa que esta ley será una herramienta para que el Gobierno y sus «amigos», que dirigen las políticas ambientales y energéticas en nuestro país, lo tengan más fácil para aplicar sus objetivos sin la acción incómoda de la sociedad civil.
Greenpeace ha estado esta mañana ante el Congreso para mostrar su rechazo a la nueva Ley. Y vamos a seguir luchando a todos los niveles para asegurar su derogación. Junto a otras organizaciones seguiremos movilizándonos para exponer la desproporcionalidad de las leyes, y, por supuesto, continuaremos ejerciendo nuestra libertad de expresión mediante la protesta pacífica. ¿Nos ayudas?


