Libertad para saltar
Empiezas algo con ilusión, no te convence, abandonas. Te interesas por otro proyecto, surgen las dudas, vuelta a empezar. ¿Te suena? Entonces esto puede interesarte.
Todos los días se repite la misma historia. Entras en tu red social y ves a tus conocidos avanzando sin parar en sus carreras profesionales con una dirección concreta, especializada y predecible. ¿Qué se siente al no desviarse nunca del camino? Tú eres más de saltar de proyecto en proyecto para descubrir lo que quieres y partirte las costillas por el camino. Duele, porque a veces sientes que todo el mundo está avanzando menos tú.
A mi me dolía tanto que un día llegué a bloquear las actualizaciones de varios de mis contactos. La razón, fantástica, era que hablaban de sus carreras profesionales y personales con mucha seguridad y documentaban todo lo que hacían para llegar hasta sus objetivos. Por favor, demos un fuerte aplauso a mi inteligencia emocional. Gracias. ¿Te ha ocurrido lo mismo?
Aquí llega la buena noticia. Estás sufriendo en vano. Lo siento, pero es verdad. ¿Crees que los animales que se impulsan entre las ramas se atormentan pensando que no siguen una línea recta? Oh, mira esa otra rama, ya no puedo más con este sinsentido. Me tiraré al suelo ahora mismo para arrastrarme de forma lineal. No, sería absurdo, porque explorar es su forma de avanzar. Además, las cosas más interesantes casi nunca vienen de caminos establecidos.
Ahora bien, puedes impulsarte entre las ramas cuando te apetezca y terminar los proyectos que empiezas. ¿Cómo? Existen algunos trucos (vale, no son trucos, necesitas esforzarte) que a mí me han ayudado. ¿Tienes papeles que reciclar por casa? Te recomiendo unirlos a una bonita tapa y darles el mejor uso de tu vida.
Diario de autoconocimiento. ¿Alguna vez has hecho un test para conocerte mejor? Abre tu explorador de Internet y sumérgete en el mundo del autoconocimiento. Artículos, tests, podcasts, blogs, vídeos… Descubre todo lo que puedas. Pregunta a los demás cuáles son tus virtudes. Investiga qué te cuesta más y por qué. Escribe cosas brutalmente honestas que te hagan temblar hasta las pestañas. Haz todos los ejercicios para conocerte que encuentres. ¿Qué situaciones te llenan de energía y cuáles te dejan seca? ¿Qué necesitas en un trabajo para sentirte bien? ¿Qué tienen en común tus amigos? ¿A quién admiras y por qué? ¿Cuáles son tus valores? ¿Qué periodo de tu vida te ha hecho más feliz? Utiliza el diario para apuntar absolutamente todo lo que aprendas sobre ti. Recorta y pega lo que creas conveniente en las páginas. Documéntalo bien. Será una de las cosas más valiosas que habrás creado en tu vida.
Diario transformador. Estas páginas me sirven de saco de boxeo cuando he tenido un día pésimo. Éste diario puede aguantar toda mi furia con una sola condición: al terminar de descargar todo me obligo a escribir unas palabras de fuerza y apoyo para mí misma y al menos una propuesta que llevaré a cabo para solucionar el problema. De esa forma, toda la energía negativa servirá para impulsarme a crear algo bueno y mejor. Por eso me encanta. Se abre el diario con un problema y se cierra con un consejo práctico. No vale poner no eres el centro del Universo y nadie se ha muerto por eso. Acuéstate ya; puedo asegurar que no sirve de nada.
Diario del ciclo menstrual. Me parece una herramienta única porque te conecta especialmente con tu cuerpo. ¿Sabías que durante el ciclo los niveles de tus hormonas cambian y por tanto también tu percepción del mundo y la forma en que te relacionas con los demás? Sí, parece que quiero venderte un yogur; pero no, esto es más interesante. Si quieres saber más sobre tu ciclo, tienes un buen punto de partida aquí. Puedes apuntar todo lo que se te ocurra en cada fase; desde cómo son tus niveles de energía hasta qué te gustaría gritar por la ventana a tu vecino incluyendo qué tienes ganas de comer hoy. Disfruta del viaje.
Diario de sueños. Deja a la locura entrar. Lo que hoy te parece imposible, dentro de unos años puede ser tu hoja de ruta. Si hoy te levantaras y tu trabajo encajara contigo a la perfección, ¿qué estarías haciendo? Si el dinero no fuera un problema, ¿empezarías ese proyecto? Si no tuvieras miedo al fracaso, ¿harías lo que tienes en mente? Yo utilizo este diario para hacerme preguntas sobre el futuro y es un buen punto de partida para aprender de mis respuestas y así tomar decisiones más acordes a lo que quiero ser ahora mismo.
Diario de gratitud. Éste es el único que no he empezado, y si alguien lo ha hecho me encantaría que nos diera su opinión. Yo no me he animado hasta ahora porque no creía que sólo con pensar en lo positivo consigamos avanzar. Pero me equivoco, porque recordar los buenos momentos puede ser lo que nos dé fuerza cada día. Así que voy a incluirlo en la lista. Eso sí, no me fijaré en las posesiones que tengo, sino en las lecciones que puedo aprender o en los momentos que me apetece recordar. Por ejemplo, hoy he visto la luna desde clase de Yoga, y aunque casi me atraganto con una barrita de incienso, he vivido un momento brutal de conexión con la naturaleza. Puedes leer más sobre los beneficios de la gratitud aquí.
Por ahora estos son los diarios que escribo y los que me han ayudado a terminar lo que empiezo o a saber rectificar cuando me equivoco. Nunca dejaré de explorar y de saltar de rama en rama porque esa es mi forma de vivir esta vida, pero ahora tengo un pequeño punto de apoyo cuando siento la tentación de compararme con lxs demás y así no perder la cabeza y el equilibrio por el camino. Eres libre. Salta, prueba, y quédate el tiempo que quieras en tu rama.


